jueves, 8 de marzo de 2012

Submarine (2010)


Últimamente estoy teniendo bastante tiempo para ver pelis de todo tipo. Yo creo que, más o menos, me habré visto tranquilamente unas veinte pelis nuevas las últimas dos semanas, algunas mejores que otras (si nos siguen en Twitter sabrán ya sabrán cuales son) y otras directamente infumables. Pero Submarine puede ser de lo mejor que he visto en mucho tiempo.

La historia de Submarine es la historia de Oliver Tate, vista a través de su punto de vista (bastante especial). Tiene unos padres neuróticos que están a puntos de separarse, unos amigos un poco idiotas y le gusta una chica un poco problemática. Por suerte para ellos, Oliver es muy inteligente y les servirá de punto de apoyo y fuente de inspiración para resolver sus problemas. O eso cree él, porque la verdad es que el resto del mundo le ve como un pringao.

Oí hablar de esta película curiosamente a través de su director Richard Ayoade. Y digo curiosamente porque este señor es el actor que interpreta a Maurice Moss en la serie de televisión The I.T. Crowd (en España, Los Informáticos). Que un actor de televisión especializado en papeles cómicos dirigiese una película de autor a priori dramática (aunque se mueve entre el drama y la comedia con bastante éxito) pinta un poco extraño, pero puedo decir que el Sr. Ayoade ha superado la prueba con éxito.

La historia seguramente parezca un poco manida: adolescente de clase media con problemas familiares, que no se come un rosco y que a lo largo de la película madura y consigue a la chica (o no). Porque la fuerza real de la película no está tanto en la historia como en la forma de contarla.

La cinta es extraña pero muy agradable de ver. El director juega con la música y la fotografía para meternos de lleno en la mente de su joven protagonista (por cierto una interpretación genial) y en su extraña visión del mundo. Imágenes oníricas se cuelan en la trama reflejando el miedo, la inseguridad y la soledad de Oliver ante la vida en su camino a la madurez que llega de golpe cuando empiezas a ver que tus padres son sólo humanos con sus propios problemas, y que hay ocasiones en las que hay que dar el callo sin poner excusas y sin poder apoyarte en nadie.

La única pega que se le podría poner es que resulta un poco lenta de ver, así que cualquiera que busque explosiones, carcajadas o romance made in Hollywood seguramente acabe quemado antes de llegar a la primera media hora. El resto, simplemente todo el que busque ver una buena película, estará encantado con Submarine.