viernes, 25 de abril de 2008

Immortel (Ad Vitam)

Nueva York año 2095. En una ciudad gobernada por las corporaciones y la biotecnología, humanos y mutantes conviven. Allí aparece y es arrestada Jill, una extraña joven de piel pálida y pelo azulado con extrañas características genéticas.
Mientras tanto una misteriosa pirámide sobrevuela la ciudad. En su interior los antiguos dioses egipcios juzgan y condenan a muerte a Horus por rebelión. En un acto de clemencia, le conceden siete días para visitar el mundo que ayudó a crear.
Al mismo tiempo, Nikopol, un antiguo líder rebelde condenado a treinta años en animación suspendida, está a punto de liberarse de su condena un año antes de lo que debería.
Tres personajes que en principio no tienen nada que ver y cuyo encuentro cambiará el destino de la ciudad.

La película del 2004 está escrita y dirigida por Enki Bilal, basada en su propia serie de comics “La Trilogía de Nikopol”, especialmente en los dos primeros volúmenes (La feria de los inmortales y La mujer trampa), siendo éste (tras Tyhko Moon y Bunker Palace Hotel) el tercer acercamiento del dibujante al mundo del cine. Cuenta además con el “honor” de ser una de las primeras películas rodadas en escenarios recreados completamente por ordenador. Además, los humanos de los personajes alterados genéticamente, el 90% de los que aparecen en la película, son también animados digitalmente.

Supongo que tanto por la estética como por la historia resulta inevitable comparar la película con Blade Runner, Stargate o La Fuente de la Vida (otra película que a casi nadie le gusta y a mí me encanta). Teniendo en cuenta que la Trilogía de Nikopol se publicó originalmente entre 1980 y 1992 (con seis años de diferencia entre tomo y tomo), es más que probable que las tres películas se vieran influenciadas de alguna forma por la obra de Bilal.

No les voy a engañar: Immortel es una película rara en muchos sentidos, y no siempre en el bueno. En primer lugar no es una película de acción. Es lenta, e incluso aburrida en momentos, así que si no les gusta este tipo de ciencia ficción seguramente lo pasen mal viéndola. En segundo lugar, la animación que utiliza ha sido muy criticada, tachada en general de pobre. A mí personalmente no me molesta y creo que encaja con la estética de la película, pero entiendo que puedan chocar bastante, hasta el punto de dejar de verla por eso.

Aún así la película tiene un algo que a mí por lo menos me cautiva. Puede que sea por la temática, o puede que yo tenga un gusto horrible para el cine, pero la verdad es que creo que vale la pena verla. Si están dispuestos a arriesgarse a ver algo un poco diferente, adelante.

La cinta no ha sido editada en España ni en cine ni en dvd, aunque es posible conseguirla de importación con subtítulos.

Iba a dejarles el trailer de la película, pero en su lugar, les dejo con este vídeo extraído del making of. Así ven más imágenes y de paso disfrutan del temazo que cierra la película: Beautiful days, del grupo belga Venus.



3 comentarios:

Mayec Rancel dijo...

Una obra memorable del genio Bilal, cuya mente funde los mundos del séptimo y el noveno sin esfuerzo, como nadie lo ha hecho hasta ahora (aunque Miller se acerca). Sus BDs son Cine, y su Cine es BD. Deshace, de forma espontánea y desafectada, la frontera entre los dos mundos y sus lenguajes.

Por cierto, a mí también me encantó The Fountain.

Ube dijo...

Me alegra saber que hay otro más :D.

Por cierto, felicidades. Acabas de ganar el premio a la persona que más ha colaborado en el blog XD.

Mayec Rancel dijo...

Victory!

Tanto esfuerzo, sudor y sangre, no han sido en vano... jejeje :p